Al abrir la puerta principal accederán a una terraza orientada hacia el sur con vista panorámica del valle contiguo.
Bajen las escaleras para llegar a una segunda terraza adoquinada provista de una tradicional parilla portuguesa y espacio para cenar al aire libre bajo un majestuoso y antiguo olivo.
Colindante con la terraza encontrarán una acogedora zona para sentarse y pasar el tiempo mientras disfrutan de la vista de la gran piscina de agua salada y tonos turquesa – el lugar perfecto para leer, relajarse o tomar un trago a cualquier hora del día.
La piscina proporciona tranquilidad y privacidad total, además esta rodeada de una gran terraza en la que podrán tomar el sol o disfrutar de la sombra.
Mirando hacia la casa desde la piscina advertirá la diversidad y colorido del jardín mediterráneo: buganvillas, algarrobos, limoneros, naranjos, palmeras y yucas, así como una profusión de plantas anuales de colores vivos.
Una escalera conduce de la casa y la piscina a la zona de estacionamiento dotada de una segura puerta eléctrica automática y plazas para tres coches.
Al otro lado de la casa, un sendero adoquinado bordeado de plantas lleva a la puerta trasera que da a un camino rural.
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